Madrid 2 Mayo 1808

Madrid, 2 de Mayo de 1808 | May2014@MAD

Historia

El 2 de mayo de 1808 el pueblo de Madrid, hastiado desde hace tiempo por la invasión “pacífica” del Ejército Francés de Napoleón Bonaparte, contempla impotente como los últimos miembros de la Familia Real Española parten a la fuerza con rumbo a Francia.
Pero ese mismo día, la impotencia y el hastío se transforman súbitamente en furia y rabia contra el invasor. Los ciudadanos madrileños, prácticamente al unísono, empiezan una lucha feroz contra los soldados franceses. Lucha donde los actos de valentía y gallardía se suceden, pero a la par una lucha completamente desigual: sables, fusiles y bayonetas frente a navajas, cuchillos, tijeras y en general todo aquel objeto que pueda inflingir daño.
Mientras tanto, el Ejército Español, bajo el mando francés, permanece acuartelado, inmóvil, pero no indiferente a los hechos que están aconteciendo.
Así pues, en el Cuartel de Artillería de Monteleón, los Capitanes Luís Daoiz y Pedro Velarde, junto con el Teniente Jacinto Ruiz, quienes apoyados por unos pocos soldados, desobedecen las órdenes de sus superiores y abren las puertas del cuartel, frente a las cuales ya se había congregado una multitud de madrileños pidiendo armas con las que combatir a los soldados franceses.
Rápidamente se reparten armas y munición entre los paisanos y se organiza una defensa frente a la puerta del Cuartel de Monteleón, llegando a emplazar frente a ella algunos cañones del propio cuartel. La respuesta francesa no se hace esperar y de inmediato tratan de recuperar el control del cuartel con sucesivos ataques al mismo. Pero los defensores, militares y civiles, no flaquea, produciéndose numerosísimas bajas en ambos bandos. El Convento de las Maravillas, frente al cuartel, se convierte en un improvisado hospital.
El presente diorama representa el cuarto y definitivo ataque de las tropas francesas al Cuartel de Monteleón, resultando muertos los Capitanes Daoiz y Velarde y gravemente herido el Teniente Ruiz. A su vez, el resto de los valientes defensores corren la misma suerte, terminando casi todos muertos o heridos. Finalmente la enorme superioridad numérica de los soldados franceses se impone y toman el control del Cuartel.
Así termina la heroica defensa del Cuartel del Monteleón el primer día de una guerra que dudaría cerca de 7 años: La Guerra de Independencia Española.